¿Es que acaso éstos no son hombres?
Fr. Antonio de Montesinos

Asháninkas

Aunque este grupo étnico es propio de la Selva Central, una parte importante de su población reside en el extremo norte del Bajo Urubamba y otras comunidades dispersas. Es el grupo étnico más numeroso de la amazonia peruana, pues con una población censada de 53.000 habitantes representan el 22% de la población indígena.

La historia del contacto misionero con población asháninka es muy rica y se inicia ya en el siglo XVII, principalmente con los franciscanos, presencia misional que será destruida en una rebelión suscitada en 1674. Su idioma es muy semejante al machiguenga, así como sus rasgos fisonómicos, pero han desarrollado un mayor contacto con nuestra civilización, lo que les ha dado mayor riqueza de costumbres y asimilación. Se encuentran ubicados en los ríos Bajo Apurímac, Ene, Tambo, Satipo, Pichis, Bajo Urubamba, Alto Ucayali, Pachitea y Yurúa, así como en los principales afluentes, desarrollando una importante actividad comercial e industrial.

La agricultura es la principal actividad económica de los campas asháninkas, siendo los principales cultivos la yuca, el plátano, el maíz, el maní, la sachapapa, la pituca, el camote, el arroz, el frijol, los cítricos, la caña de azúcar, las piñas y los frutales. La caza es también una actividad económica importante. La pesca se realiza con frecuencia tanto en su modalidad individual como colectiva. A fin de complementar la cantidad de proteína obtenida en estas dos últimas actividades, los asháninkas crían hoy en día aves de corral.

La agricultura comercial ha logrado un gran desarrollo en este grupo, especialmente en las comunidades localizadas en los valles de los ríos Perené y Satipo, dedicadas al cultivo del café y el achiote. En otras zonas ocupadas por los asháninkas, se producen también para el mercado los cítricos, el maíz duro y el arroz. Pero, sin duda, es el grupo étnico amazónico que más ha sufrido en las últimas décadas a consecuencia de la violencia terrorista y el narcotráfico, fenómeno que sigue vigente en sus territorios y al que muchas comunidades se ven sometidas y esclavizadas. Ello ha originado que una parte de su población haya sido diezmada y que hayan tenido que buscar otros asentamientos alejados de sus territorios originales, principalmente en la cuenca del Bajo Urubamba.