Ante todo es menester entusiasmo por los ideales misioneros
Mons. Sarasola

Harakmbut

Familia etnolingüística a la que pertenecen diversos grupos étnicos que habitan el Alto Madre de Dios y afluentes. Su población censada es de unos 1.700 habitantes, lo que representa el 0.67% de la población indígena peruana. Se les considera como un grupo de alta vulnerabilidad, tanto por la composición demográfica de los sub-grupos que constituyen esta étnia, como por el gran impacto de las actividades de minería aurífera que tienen lugar en su territorio.

AMARAKAERI

Una historia gloriosa de nuestra selva. Temidos por su ferocidad son una leyenda en el río Madre de Dios. Llevados con látigo y rifle a los centros de explotación del caucho, de allí nació su odio al blanco. Fortificados en los ríos Colorado y Manu han sido verdadero peligro para el hombre blanco y durante mucho tiempo cortaron toda comunicación posible del Alto Madre de Dios con el resto del Departamento.
Temidos de los caucheros por sus ataques sorpresivos y amparados siempre en las espesuras de los bosques parecía imposible acercarse a ellos y establecer contacto amistoso. Si muchas fueron las matanzas de mashcos que llevó a cabo Fitzcarrald no fueron menos los crímenes y venganzas que se cobraron los mashcos, a los que ahora conocemos como Harakmbut.

Su población se ubica en los ríos Carbón, Inambari, Manu, Los Amigos, Salvación, Shintuya, Palotoa, Shilibe, Blanco, Colorado y Pukiri. En la actualidad serán aproximadamente unos 1.000.

Retirados los caucheros y establecido el contacto con los misioneros se fundó el primer puesto de Misión entre ellos, formando hoy ya una comunidad importante en Shintuya.

Tipos altos y fornidos, de facciones regulares, desnudos y pintados, algunos con cusmas de corteza de árbol. Se hacen incisiones en los labios donde colocan plumas de colores que les da el aspecto de feroces. Las primeras casas que se les conoció eran comunitarias: una sola choza o maloca grande y alargada con techo puntiagudo de hojas de palmera shebón o chapaja, y con una pequeña entrada en uno de los extremos. Su idioma, con reminiscencia y similitudes con el arasairi, es típico del de los aborígenes de las selvas, aglutinante. Y conservan un sin fin de tradiciones y leyendas. El Amarakaeri es inteligente y hábil, conversador y curioso, al mismo tiempo que noble y leal en sus sentimientos y firme en sus resoluciones.

ARASAERI

Desde donde tenemos noticia, esta tribu ha sido muy perseguida y drásticamente aniquilada. Asaltados y secuestrados en número grande, fueron llevados por el año 1902 en balsas de caucheros a Bolivia, donde eran negociados como mercadería. De los que quedaron, por sus luchas con los huarayos y otras tribus, fueron reducidos casi a la nada. Su nombre lo heredaron del río tributario del Inambari, el Araza o Arasa, famoso por su riqueza aurífera. Actualmente habrá unos cincuenta miembros de esta tribu. Son inteligentes, simpáticos, hábiles y despiertos. Emparentados con los Toyeris del río Colorado, su idioma fue de singular interés para establecer relaciones con los feroces mashcos ya que encierra mucha semejanza y hasta pudiéramos decir identidad.

HUACHIPAERIS Y SIRENERIS

Tribus similares a los amarakaeris, todos famosos por sus asaltos. Irrumpían con frecuencia por los Valles del Paucartambo, llegando incluso hasta las haciendas y pueblos que paulatinamente y por temor de ellos fueron siendo abandonados.
Hoy en día su número es muy reducido y no alcanzará a 300. Pintados de huito sus cuerpos desnudos, o con cusmas de corteza de árbol siempre dieron impresión de feroces por las plumas que clavan en sus mejillas y labios. Usan como única arma el arco y la flecha, tanto para la guerra como para la caza y pesca.

IÑAPARIS

Tribu errante de la zona limítrofe con Bolivia y Brasil. Originarios de los ríos Manuripe, Tahuamanu y Acre. Casi extinguidos por las incursiones de los civilizados bolivianos quienes los expatriaban con fines comerciales y muy asimilados por grupos civilizados. Hoy no sobrepasarán el número de 50. Temidos de los Ese-Ejja por considerarlos feroces y taimados, aunque podemos decir que son gente sencilla de carácter afable. Aun así, es cierto que se dedicaban al robo de las chacras huarayas, incluso de sus mujeres. La mayor zona de su influencia hoy se encuentra por el Alto Piedras, Manuripe y Pariamanu.

TOYERIS

Surcando el río Palma Real y el Etene, en avanzada que hizo historia, el P. José Arnaldo consiguió reunir en el Lago Valencia varios grupos dispersos de Toyeris, identificados por muchos con los indómitos mashcos del Alto Madre de Dios, aunque sus costumbres, tipo e idioma los identifica definitivamente con los Yaminahuas.

Altos y fornidos, constituyen una de las tribus más vigorosas que hemos conocido. Hoy no serán sus miembros más de cincuenta. Trashumantes y andariegos, viven en agrupaciones para su propia defensa y supervivencia. Sus rasgos más característicos son rostros de líneas suaves y proporcionados, musculosos, asiáticos, flequillo sobre la frente. Totalmente desnudos y pintados con tatuajes, especialmente de huito. Simpáticos y alegres, gustosos de las bromas y de sonrisa amplia, abierta y sonora.