Se estableció que no tendrían posesiones para no entorpecer el ministerio de la predicación
Testigos de canonización

Machiguengas

La más numerosa etnia del sur amazónico, perteneciente a la familia etnolingüística Arahuac. Su población censada oscila en torno a los 10,000 habitantes, constituyendo el 3,62% de la población indígena. Aunque se trata de un grupo originario del río Urubamba y sus afluentes, y en ellos se asientan la mayoría de sus comunidades, podemos encontrar también algunos asentamientos en los ríos Manu y Alto Madre de Dios.

Habitante de los bosques desde remotísimos tiempos y quizá descendientes de antiquísimas culturas que habitaron estos dominios. Lo cierto es que esta tribu es coexistente del imperio incaico, ya que éste trató de conquistarla y atraerla a sus dominios.

La tribu machigenga, ocupa una extensión geográfica grande, desde los límites Este y Noroeste de Cuzco hasta el Madre de Dios, comprendiendo el Paucartambo o Yavero, desde el Yanatile hasta el Camisea. Presentan grandes semejanzas con los Asháninkas de los ríos Ene y Perené.

En los siglos pasados, el territorio habitado fue objeto de diversas expediciones misioneras y comerciales, las cuales se intensificaron a inicios del Siglo XX con la presencia por un lado de diversas compañías caucheras y, por otro, de los misioneros dominicos, los cuales fundaron su primera misión con Machigengas en Chirumbia y en la actualidad se mantienen entre ellos las de Koribeni, Timpía y Kirigueti, aunque también se atienden comunidades machigengas desde las misiones de Shintuya y Sepahua.

Presentan un tipo de asentamiento disperso con una organización social basada en parentelas cognáticas, dividiendo el espacio social en dos mitades y mostrando sistemas de matrimonio claramente exogámicos. Esto implica una amplia red de alianzas y una dispersión de sus miembros que abarca un extenso espacio social. Sus actividades económicas son de subsistencia y se centran en la horticultura de roce y quema, caza, pesca y recolección. En la actualidad, en determinadas áreas geográficas, presentan una economía muy vinculada al mercado con la producción de café, achiote, cacao y maní.

Sus rasgos fisionómicos son suaves y agraciados, ojos ligeramente oblicuos, cabeza regular, pómulos salientes, tez morena y más bien altos de estatura y bien conformados. El machiguenga es muy amable y sonriente, le gusta hablar largo, contarse gracias continuas y reírse a carcajadas. Poseen un idioma suave y melodioso.

Por lo general nunca han sido errantes, aunque sí han vivido en asentamientos familiares dispersos. Sus casas típicas son muy hermosas y bien construidas, en forma ovalada o redondeada en los extremos, con una pequeña puerta en el centro. Hechas de caña, techo de paja o de hojas de palmera. Saben cultivar y tejer el algodón con el que hacen hermosas cusmas listadas, con corte vertical en el cuello para los varones y horizontal para las mujeres. Gustan de pintarse rayas rojas de achiote en la cara y sobre la nariz, así como usar coronas de plumas y collares con semillas y dientes.